“¿Jesús en la web? ¿Qué moda es esta? ¿No les basta con ir a la iglesia los domingos, que ahora también tienen que andar predicando y poniendo frasecitas por las redes sociales? ¿Se creen mejores por hablar de Jesús? Además, quedan muy mal… Y nos lo ponen fácil para que nos riamos de ellos”.

Quizás tú piensas así también. Te entiendo perfectamente. Es más, me recuerdas a mí cuando yo tenía que ver y escuchar a mi hermano mayor hablar de su enamorada. No le entendía. Su actitud me parecía cursi, estúpida y hasta preocupante. Casi llegaba a irritarme el verle así de “tonto”, hasta que me enamoré. Entonces lo entendí todo. De nada servía que mi hermano me describiera su enamoramiento y su percepción de las cosas. Tampoco me ayudaba que me dijera: cuando estés enamorado lo entenderás. Al final, mi experiencia personal al enamorarme me hizo entender... Por eso no voy a intentar explicarte cómo es estar enamorado, ni cómo es conocer a Jesús y hacerse un cristiano de verdad. Prefiero presentarte a Jesús, sin más. Cuando le conozcas y entiendas lo que hizo por ti, quizás te encontrarás haciendo cosas que nunca antes imaginaste…

Podemos ver cómo es Jesús, leyendo la Biblia con un corazón sincero.

- Cuando Pedro, un currante de Galilea, se dio cuenta de quién era Jesús dijo: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”. (Juan 6:68) - Cuando unos funcionarios fueron a arrestar a Jesús, volvieron sin él y diciendo: “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre habla!”. (Juan 7:46) No hay nada peor que hablar sin saber, por eso quiero hablarte de la verdad que me ha hecho bien, conocer a Jesús. ¿Tú le conoces? ¿Has leído la Biblia? Lee su historia sin prejuicios pero con cuidado. ¡Corres el riesgo de “enamorarte”! ¡Qué Dios te bendiga!